domingo, 13 de septiembre de 2020

Posible solución temporal al COVID19


Por favor, toma 5 minutos de tu tiempo, creo que valdrá la pena.

En estos días, todas son malas noticias y críticas de unos a otros en la Gestión del COVID19, por lo que, aporto mi granito de arena con una idea que podría dar una solución temporal a los contagios del COVID y que sería una solución compatible entre Salud y Economía.

La idea es la siguiente, hacer CONFINAMIENTOS a nivel nacional de 10 días cada 2 o 3 meses (de un viernes a un domingo por ejemplo, solo 6 días laborables + 2 fines de semana) en función de los contagios o tasas de contagios hasta que se encuentre una vacuna con garantías y segura.

Estos confinamientos deberían planificarse y agendarse con tiempo, pero que, sobre todo, estén consensuados con empresarios y sindicatos. Planificados con tiempo, las empresas, colegios o quien fuese, podrían organizar sus recursos y sus tareas para que, en ese plazo de confinamiento, todos los empleados o alumnos tengan el material necesario para trabajar o desempeñarse desde casa.

El principal beneficio es que permitiría que todos los contagiados hasta ese momento hagan una cuarentena, se curen o recuperen y no contagien a otros. Esta claro que no es una solución total, pero ayudaría a alivianar la carga del sistema de Salud y cortar la propagación.

El confinamiento nunca debería durar más de 10 días y a cambio, a partir del fin del mismo, las Empresas, Comercios, Coles, etc, tendrían que poder funcionar de forma “NORMAL” siempre respetando las condiciones de seguridad necesarias para el COVID.  

Está claro que cualquier confinamiento es malo para la economía, sin embargo, lo que no se puede permitir el país es detenerse por periodos prolongados de tiempo. Es preferible parar 10 días a cero, en lugar de ir muriendo de a poco con aperturas, cierres de fases y vueltas atrás que dañan aún más las empresas, comercios, etc, dado que se vive en la continua incertidumbre.

De esta forma nos anticipamos y nos organizamos, y dentro de lo malo, sabiendo lo que ya hemos pasado, se podría asumir.

Deberían poder tramitarse los ERTES antes de este momento. El gobierno debería proporcionar ayudas con los alquileres e hipotecas a empresas y particulares en ese plazo de tiempo.

Como consecuencia, se podría reactivar el turismo y espectáculos, ya que tendrán periodos precisos en los cuales pueden ofrecer sus productos y servicios, sabiendo en qué momentos precisos no pueden realizar su actividad. Generaría confianza en los países vecinos y daría una imagen de país “responsable” que se “recupera” en 10 días para ofrecer garantías a quien viva dentro o a quien venga de fuera.

Esta es una idea que no tiene color político, por ende, no debería haber nadie en contra y podría ser un punto de encuentro para buscar soluciones útiles y comunes para todos.

Lo más importante, y ya lo sabemos, es que en esta situación de pandemia no gana nadie, entonces, si vamos perder, mejor organizarlo y saberlo.

Seguro que a esta idea se le pueden hacer muchas mejoras con los aportes de todos y que nos lleven a proporcionar un poco de certeza y claridad al momento que vivimos. Y seguro que tendrá desventajas, pero por lo menos, aporta una posible vía de solución y está abierta a quien quiera la mejore.

Si la idea te parece buena, compártela y hazla circular por las redes. Con suerte llega a alguien que la quiera tener en cuenta en sus decisiones y con un poco más de suerte, se pone en marcha y nos ayuda a pasar este momento un poco mejor dañando lo menos posible la economía y la situación de la población.

Y si la idea te parece descabellada, no la tengas en cuenta y sigue tu vida sin más.

Este es el aporte humilde de un ciudadano como cualquier otro.

 

jueves, 17 de octubre de 2013

No eres por lo que vendes, si no, por lo que haces, cómo lo haces y lo que sabes



Buenas amigos, vuelvo a la carga con un nuevo post. 

Actualmente vivimos una situación económica-financiera complicada que afecta a todo y a todos de una u otra manera. Esto está haciendo que las empresas busquen soluciones de todo tipo y entre ellas, se encuentra la reestructuración. Pero tranquilos, no voy a hablar de EREs ni nada por el estilo que es un tema muy trillado. Voy a hablar de las decisiones de cambiar las cúpulas directivas de las empresas, y es en este sentido, en el cual, actualmente se están eligiendo como Presidentes, Consejeros Delegados y/o Directores de unidad, a personas que por un motivo u otro, son los pocos que, en la situación que vivimos, disponen de buenos números de ventas en su haber.

El hecho de vender es un tema fundamental y del cual viven las empresas, pero vender no es un tema de uno, si no, de un equipo, de un trabajo conjunto. No quiero desmerecer a ningún comercial, en este post NO hablo de ellos, hablo de la persona que está al mando de unidad que vende (gracias a sus comerciales y equipo) y que es elegido, gracias a sus números para “comandar el barco”.
De esta decisión es de la que quiero que hagamos una reflexión. Para “comandar el barco”, no sólo vale lo que “has vendido”, hacen falta muchas cualidades más y se debe analizar profundamente cómo se ha llegado a conseguir esas ventas. Es decir, puede que el equipo que está debajo haya hecho un trabajo excepcional, que haya tenido muy poca conexión con su líder y que hayan ido ajustando su estrategia adaptándose a los requerimientos de sus clientes.

Por otro lado, tener buenos números en una unidad, no es condición suficiente, para que automáticamente, poniendo al líder de la unidad como líder de general, la empresa o grupo mejore sus números. Estamos en un momento en que estas situaciones enceguecen a los que toman las decisiones de cambiar el “capitán del barco”. Enceguecen o les hacen ver un oasis en un desierto.
Lo cierto es que, lo ideal sería, que se analice el trabajo hecho, sí trabajo, por cada una de las unidades o empresas que forman un grupo, su conexión con su equipo y grado de satisfacción de su equipo, para tomar una decisión adecuada. Obviamente, también teniendo en cuenta las ventas, pero puede que no hayas vendido por n motivos y no por no tener, o haber elaborado, un buen producto y estar haciendo lo correcto.  Además, son fundamentales los conocimientos que tenga el futuro líder tanto en su curriculum personal como del negocio y del grupo de empresas a las que tendrá que dirigir. 

En consecuencia, dejemos de alimentar el dicho que dice que “Una persona llega al puesto superior al que debería estar”. Para ello, hace falta que las decisiones se tomen a conciencia y se “deje de ver la montaña, para ver el valle”.

domingo, 23 de junio de 2013

Eres un grosero 2.0?



En esta ocasión quiero hacer una reflexión acerca de las buenas costumbres y de si somos o no groseros en la utilización de las herramientas 2.0.

Solemos quejarnos que las leyes nunca están actualizadas respecto a lo que sucede en el día a día, cosa normal dado que, para que se promulgue una ley debe ser elaborada, debatida por el poder legislativo y ya sabemos cómo va este tema en todos los países. Sin embargo, no quiero hablar de esto dado que no es el objeto de mi post, solo quiero poner de manifiesto, la demora que puede haber hasta que se ponga en práctica una ley.

Ahora bien, qué tiene esto que ver con ser grosero en el mundo 2.0. Pues bien, el mundo 2.0 es un mundo en que todos los días surge algo nuevo, pero más allá de todos los post, tweets, mensajes que hablan del buen uso respecto a qué publicar y cómo, nadie o muy poca gente se han puesto a hablar del buen uso en relación a ser correcto, respetuoso con los que me rodean. Aquí y ahora estaréis diciendo, “no no, yo he hablado de esto, yo lo hago bien”, dejarme terminar de exponer mi idea.

Vamos a poner un ejemplo, hay 4 personas a la mesa cenando, 2 parejas que han decidido cenar juntas un sábado por la noche, y en el medio de la cena, primero una de las personas y luego otra, cogen el móvil y se ponen a responder el whatsapp y ver quién le ha tweeteado algo respectivamente. Digo yo: “esto no es ser grosero?”. Las parejas estaban conversando  y en medio la conversación reciben la alerta del móvil y la persona se pone a mirarlo, esto no es ser grosero?. Podemos decir, para ampliar, que ninguna de las personas sentadas a la mesa es médico, abogado penalista, informático de guardia, responsable de central nuclear, etc.

Ninguna de las 2 personas que cogieron el móvil, recibieron en sus alertas nada que no pueda esperar 15 minutos o 1 hora o inclusive 12 horas. Sabemos claramente que cualquiera que tenga un problema o requiera nuestra presencia o atención nos llamaría por teléfono. A todo esto, las otras 2 personas siguieron hablando al aire, mirando como las cabezas de las otras 2 personas hacían caso omiso a sus palabras, esto no es ser grosero…? 

Hay infinidad de ejemplos, que todos conocemos pero que no queremos asumir que es ser grosero para seguir comportándonos de la misma forma. Otros ejemplos, ponerse a responder la jugada de una partida de trivial, ponerse a ver el móvil mientras paseas a tu mascota (cuanto ha esperado el o la pobre para que le des un paseo y vas y no le prestas atención), etc, etc, etc. Podéis ayudarme a construir una lista muy extensa.

Las herramientas 2.0 nos permiten estar comunicados el 100% del tiempo y estar en contacto con más gente. Y nos permiten “comunicarnos”, sí “comunicarnos” con los que están del otro lado del dispositivo móvil y con la gente que tenemos en enfrente, porque las herramientas 2.0 no dicen en ningún momento que debes dejar de comunicarte con quien tienes enfrente por atender a estas herramientas.

Entonces, no tenemos que quejarnos de lo lento que van las leyes, si no, crear buenos usos y costumbres en el día a día, que en definitiva construyen nuestra cultura, y de esta forma no tener que esperar que nada nos regule más que nosotros mismos en el trato diario a los demas.

También hay que decir que ya hay muchas iniciativas de restaurantes, bares e inclusive, algunas familias, que obligan a dejar los móviles en una caja mientras están reunidos.

Conclusión, tú eliges “ser grosero 2.0” o no, no te costará mucho es gratis y sí te estarás comunicando también, no hace falta tener móvil para hacerlo. Esto lo dice un informático que quede constancia y, como todos sabemos, cada herramienta sirve para algo y en un momento concreto…

domingo, 14 de abril de 2013

Volatilidad tecnológica…competencia irresponsable



Actualmente con la revolución de las tecnologías móviles, vivimos una constante aparición de nuevos dispositivos y nuevas aplicaciones. Esto hace que hasta para las personas más flexibles y abiertas (personas “open mind”), se haga complicado. He mencionado dispositivos y aplicaciones, pero ni hablemos de los nuevos conceptos. Es verdad que cuanto más aprendemos, más nos damos cuenta que no sabemos nada o  que nos queda mucho por aprender. Sin embargo, llegado al punto en el que estamos, creo que las personas en general están poniendo todo de sí mismas para intentar a adaptarse al cambio “Mobile”, por lo que, atrás quedan esos días en los que podías elegir o no adaptarte. Aplaudo a toda la gente que intenta estar al día y cuanto más mayores, más aún.

Ahora bien,  los grandes fabricantes, inmersos en una competencia terrible (sin mencionar la crisis de los mercados), no sólo están perjudicando al usuario final si no a las empresas. A un usuario final lo que le puede suceder es que el dispositivo que compró hace 6 meses, ya no le valga, sin embargo el daño en las empresas es mucho peor. Por qué? Todas las empresas tienen hechos infinidad de desarrollos tecnológicos y con los continuos cambios que hacen Google, Microsoft, Apple, Samsung, Adobe, etc, hacen que no solo no valga lo que tienes hecho, si no que, tampoco puedas adaptarte a las nuevas funcionalidades, porque todos los días están cambiando, descontinuando y sacando nuevas tecnologías. 

Hay infinidad de ejemplos:

  • Google ya se plantea que Android no es negocio.
  • Google y Apple deciden cada uno desarrollar un nuevo motor para sus navegadores cuando compartían un punto común. Esto hará que pronto puedas hacer unas cosas en un navegador y no en otro, como pasa con el Android y el IOS.
  • Adobe abandona Flash en general, pone en el mercado Edge que no hace ni un 10% de lo que hacía flash y todo el que tenía sus contenidos en flash, tendrá que buscarse la vida para adaptarlos a las nuevas tecnologías.
  • Samsung ya se plantea sacar móviles sin Android.
  • Microsoft saca Windows 8 pero hacer desarrollos específicos no valen las herramientas desarrollos que para Vista o Windows7
  • Google se carga el reader.
  • Y así, miles de cambios de mayor o menor calado.

Qué hacemos entonces? Muy buena pregunta. No hay una respuesta ni clara ni precisa a esta pregunta. Mi recomendación es la siguiente:

  • Intenta estar al día de las tendencias y estate preparado para cambiar de rumbo en cualquier momento.
  • Intenta desarrollar aplicaciones independientes del dispositivo.
  • Ya no te puedes fiar de los grandes, dado que sus resultados varían de un día para el otro y  ya no se cortan en discontinuar aplicaciones sean grandes o pequeñas, las usen más o menos usuarios.
  • Dentro de todos los conceptos nuevos que surgen, intenta cribar los que se crean por crear y parecer que eres guay y, quédate con aquellos que afectan a tu negocio.

Con todo lo dicho, no estoy en contra para nada de Google, Microsoft, Adobe, Samsung, etc, al contrario, los admiro y utilizo, sin embargo, creo que la gran solución sería que ellos no sólo busquen crear nuevas soluciones que mejoren sus resultados, que es lo lógico, sino que, al igual que crean estas nuevas herramientas, creen las herramientas de migración que nos permitan hacer las transiciones mucho más amenas. Y que no se olviden que quienes los hacemos grandes, somos quienes hacemos uso de sus herramientas.